
El 'Pipita', que volvía a jugar con la camiseta del Real Madrid después de anotarle goles a Paraguay y Perú por las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Brasil 2014, no tuvo el mejor desempeño en el Ramón Sánchez Pizjuán del Sevilla. Enojado por la desventaja en el marcador y la férrea marca local, reaccionó mal ante Fernando Navarro y de milagro se salvó de la roja, ya que sólo fue amonestado
Gonzalo Higuaín había comenzado de la mejor manera el segundo semestre del año, tanto con la camiseta del Real Madrid como con la remera de la Selección argentina. En la Liga tenía tres goles anotados en la misma cantidad de presentaciones, además de haberse ganado la titularidad y de haber relegado al banco de suplentes a Karim Benzema. Y con la "albiceleste" también, debido a que durante la semana amargó a Paraguay y Perú con sendas conquistas.
Sin embargo, la excursión del "Merengue" al estadio Ramón Sánchez Pizjuán fue pesada para todo el plantel del equipo y en especial para el ex delantero de River, quien no soportó el gol temprano del Sevilla ni tampoco la dura marca en los instantes iniciales del marcador central Fernando Navarro, con quien tuvo un duro cruce que lo llevó a propinarle un puntapié directo, sin intención de jugar el balón y en claro síntoma de impotencia.
El árbitro Alberto Undiano Mallenco falló en su decisión y no le mostró la tarjeta roja por su conducta antideportiva, sino que arregló el conflicto con amonestaciones para ambos hombres involucrados en la polémica. Más allá de que quedaba mucho tiempo por delante, Higuaín no pudo cambiar el marcador y otro jugador que lució nervioso fue Ángel Di María (reemplazado en el entretiempo), quien tiró un golpe al aire en la primera etapa que de casualidad no impactó en un rival.
En apenas cuatro jornada de la temporada, Real Madrid sumó 4 puntos y quedó a ocho del líder Barcelona, que se mantiene con una efectividad perfecta.