
Tras la catastrófica derrota por 7 a 1 con Quilmes, en el elenco mendocino se desató una crisis. Primero, apenas llegados al vestuario dos futbolistas se trompearon; mientras que Gustavo Zapata presentaría la renuncia a su cargo de director técnico

No es para nada bueno el momento de Independiente Rivadavia. El elenco mendocino ya quedó en Promoción para no descender y acarrea dos derrotas consecutivas, en las que recibió, ni más ni menos, que 10 goles.
En este caso, y tras la humillante derrota por 7 a 1 ante Quilmes, en la “Lepra” se desató una verdadera crisis. Apenas terminado el partido, y cuando regresaron a los vestuarios, Pablo De Miranda y Marcos Brítez Ojeda se agarraron a trompadas. Sus compañeros tuvieron que interceder para que no pase a mayores.
Además, y como consecuencia de esta mala campaña, Gustavo Zapata presentaría su renuncia como director técnico de Independiente Rivadavia.