
Tras el escandaloso y trágico final del partido donde se midieron Al Masry ante Al Ahly, varios heridos fueron llevados al vestuario. Algunos murieron puertas adentro, mientras otras personas eran llevadas al camarín ya sin vida.
Se estima que casi 500 personas llegaron a estar encerradas en el vestuario visitante, resguardándose de la propia muerte. La locura se desató en los últimos instantes del partido que enfrentó a estos dos equipos en lo que se considera uno de los clásicos más violentos del fútbol egipcio.
Cabe recordar que hubo 71 muertos y que casi un millar de personas resultaron heridas en lo que para muchos fue una verdadera "masacre" con tintes políticos en un Egipto que no logra ponerse de pie y encontrar la paz.