
San Lorenzo sumó una nueva humillación en Mendoza, ante un equipo que le jugó a media máquina después de la ventaja, y la Promoción sigue acechando. Contra Godoy Cruz se vio lo mismo que en las nueve fechas anteriores: un equipo que no genera peligro, sin alma y con futbolistas en cualquier posición. Su gesto ante la derrota es idéntico al del ex entrenador de River: falto de respuestas y sin saber cómo levantar

La pregunta es cuánto más podrá resistir Omar Asad al frente de San Lorenzo, un equipo a la deriva, que perdió el 50 por ciento de los partidos que disputó y que mira la Promoción desde muy cerca. Hoy en día, además de agradecer que el resto de los conjuntos que pelean por lo mismo lo mantienen fuera de la zona roja por sus derrotas, el entrenador todavía no encontró el equipo, no halló un estilo de juego y sigue inventando posiciones para los jugadores: esta vez la víctima fue Fernando Meza, que jugando como lateral izquierdo tiró por la borda el buen desempeño de partidos anteriores.
Allí ya probó con José Luis Palomino, con Sebastián Luna, con Gonzalo Bazán e incluso con Jonathan Bottinelli. ¿Cuánto más le llevará encontrar una solución? San Lorenzo necesita puntos y la sangría de caídas no se detiene.
En Mendoza paró un solo delantero y nadie sabe cómo afrontará el cotejo que se viene ante Banfield en dos semanas: ¿línea de tres o de cuatro? ¿Un delantero o incluye a Juan Manuel Salgueiro? ¿Leandro Romagnoli es titular indiscutido? Enorme cantidad de interrogantes que confunden a los hinchas y al propio plantel, que no le responde dentro de la cancha y hasta fue superado físicamente por un rival que jugó tres veces en una semana, Copa Sudamericana incluida. Los arqueros rivales son espectadores de lujo y Emmanuel Gigliotti es el llanero solitario en el frente de ataque: puros "bochazos" y arreglátelas. ¿Ese es el juego ofensivo del que tanto se llena la boca hablando?
La pelea del "Ciclón" es la de salvar la categoría, le pese a quien le pese y el "Turco" es el único que se dio cuenta recién anoche. Además de haber catalogado de "irregular y no mala" a una campaña de 11 puntos en 10 jornadas.
Luego de las Eliminatorias, al club de Boedo se le vendrá la parte más importante del campeonato porque jugará ante todos rivales directos o que se ubican en los últimos puestos: Banfield, Arsenal, All Boys, Olimpo, Unión, Newell´s, Tigre, Independiente y San Martín de San Juan.
El Torneo Clausura podría ser muy tarde para la institución, que sólo podrá incorporar dos refuerzos y apenas si su economía se lo permite. ¿Podrá levantar ahora y tomar conciencia con un técnico perdido, con una mirada de ojos casi vidriosos y carente de reacción? Cualquier similitud con Juan José López, el ex entrenador de River, no es pura coincidencia.
Santiago De Bernardi