
En el partido que animaron Danubio y Wanderers lo ganaban los locales por 1 a 0. Sin embargo, todo se desvirtuó cuando el brasileño Diogo vio la tarjeta roja por indicación de uno de los líneas. Inmediatamente le propició la peor reacción posible: un golpe que desencadenó en la denuncia
Danubio ganaba 1 a 0 en condición de local y el partido se terminaba, como cualquier otro encuentro del campeonato uruguayo. Pero adentrado en el tiempo de descuento, el jugador Diogo fue expulsado gracias al aviso que el asistente le dio al árbitro principal.
El brasileño no soportó la tarjeta roja y enfureció, a punto tal de pegarle al hombre que estaba detrás de la línea lateral, quien además lo denunció en la seccional 16 y aseguró que fue salivado.